Paraguay y los retos de la visita papal

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Los preparativos para la visita del papa Francisco en julio próximo han puesto de manifiesto una serie de problemas infraestructurales que Paraguay debe afrontar con urgencia para poder fortificar la industria del turismo.

Los preparativos para la visita del papa Francisco en julio próximo han puesto de manifiesto una serie de problemas infraestructurales que Paraguay debe afrontar con urgencia para poder fortificar la industria del turismo.

Es la segunda vez en la historia que un sumo pontífice pisa suelo paraguayo. La primera oportunidad había sido en mayo de 1988. La llegada del Papa significó en aquel momento un punto de esperanza en medio de la oscuridad de la dictadura que azotaba a Paraguay y que en menos de un año terminaría cayendo.

Casi tres décadas después, Francisco volverá a visitar el país, por el cual ha demostrado un particular afecto.El anuncio de su visita ya ha comenzado a movilizar, no solo a la feligresía, sino también el mercado turístico y hasta algunas obras públicas que estuvieron olvidadas durante largo tiempo.

Sin embargo, la algarabía inicial trajo consigo una serie de preocupaciones en lo que se refiere a los aspectos organizativos e infraestructurales para un evento de tal envergadura. Así lo señala Branko Vuckovich, titular de la Asociación Industrial Hotelera del Paraguay.

Para el empresario, el mayor problema que se debe afrontar es la conectividad. “Nosotros al ser un país mediterráneo tendríamos que tener esto resuelto como una estrategia país. La conectividad no es solo turística, es comercial, es amplitud de negocios, son fronteras abiertas. Es el eje central de todo lo que es el Mercosur”, afirma.

Vuckovich cita como ejemplo de esto que prácticamente todo el comercio entre Paraguay y Argentina pasa a través de una ruta que tiene apenas dos carriles y llegar hasta Asunción a través de un solo puente que había sido inaugurado ya hace décadas. “No entiendo cómo el gobierno (de Horacio Cartes) no puede ver esto”, cuestiona.

Actualmente, el turismo está rezagado a largas colas y horas de espera para poder ingresar al país, porque hasta en la Aduana existe apenas un puesto de control migratorio por el que deben pasar turistas que viajan en autos particulares o en buses de transporte público y comerciantes.

Después de tener la suerte de cruzar, todavía quedan otras cuestiones más, según opina, “Si no te coimearon en el camino, después te reciben esos 20 o 30 kilómetros de ruta hasta el puente Remanso que parece Irak. Esa zona parece haber sido bombardeada porque el asfalto está hecho un desastre y además hay animales sueltos por todas partes”.

La cuestión aérea e internet

La escasez de ofertas para la compra de pasajes aéreos ha permitido que los precios suban. Y cita un ejemplo “Voy traer un señor de Buenos Aires la semana que viene y el pasaje no baja de US$ 700 u 800. Eso vale lo mismo que ir a Estados Unidos, pero para conectarme con la región”, asevera Vuckovich.

Desde el punto de vista del empresario hotelero, “Una experiencia como el tren ligero de corta distancia que une Encarnación con Posadas debería ser copiada en Asunción. Es una locura no tenerlo aún”, indica.

Continúa señalando que es urgente tener otro puente con Clorinda, un tren ligero y empezar a mover la frontera de manera a que el comercio legal se pueda ver beneficiado. “No estoy hablando de un cohete a la luna, estoy hablando de algo que se puede hacer sin ningún problema”, agrega enseguida. En ese sentido, indica que no se puede seguir utilizando la balsa como una alternativa para acelerar el paso entre Asunción y Clorinda.

Y destaca que, “Somos un país mediterráneo, eso no lo podemos cambiar. Tenemos que convertir esa debilidad en una fortaleza estratégica. Necesitamos fortaleza informática y conectividad full con todas las líneas low cost de la región, teniendo vuelos directos con Estados Unidos y Europa. No podemos seguir mendigando un vuelo que nos una con Estados Unidos”, manifiesta.

Capacidad hotelera rebasada

Vuckovich reconoce que la capacidad hotelera en nuestro país se verá rebasada por la cantidad de turistas que llegarán a nuestro país durante los días de la visita papal. “Son eventos que superan a todos los eventos mundiales. Es como querer conseguir un hotel en Río en pleno carnaval. No hay nadie que convoque la cantidad de gente que convoca un papa y más, un papa vecino”, indica.

Son excepciones rarísimas. El hecho de que Paraguay sea visitado por el Papa y el hecho de que el sumo pontífice sea originario de un país vecino, algo que hace que se espera una sobreabundancia de gente que querrá venir pero que por la situación de isleños no se podrá recibir.

De acuerdo a datos de Senatur, en Asunción existen unos 56 hoteles con unas 4.500 camas disponibles. Sin embargo, en su carácter de presidente de la asociación de hoteleros, Vuckovich cree que hay una gran cantidad de hoteles y hostales que no se encuentran registrados y que con ella la cantidad de camas podría llegar a casi el doble de los registros oficiales.

Ante la consulta de porqué existen tantos hoteles no registrados, Vuckovich indica que es por la falta de controles. “Es el mal que adolece nuestro país”, sentencia.

Repercusión en el turismo

Antes se creía que el turismo no existía por la falta de inversión en productos turísticos, hoy se tiene esa inversión pero se debe afrontar los graves problemas de conectividad desde el Estado nacional. “Yo creo que esta lección no tiene que ser a posteriori sino que todavía tenemos un par de meses para poder poner las cosas en orden. No estamos queriendo hacer 11 estadios de fútbol en un año. Estamos hablando de cosas que se pueden hacer desde mañana, y en dos o tres meses”, afirma.

La visita del papa Francisco debería no solo para servir una bendición que muchos consideran necesaria sino también para que Paraguay se actualice en cuestiones que podrían ayudar a mejorar profundamente el mercado turístico del país.

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